viernes, 6 de enero de 2012

Me remito a esa frase:
Vendré a visitarte.
Aquí nada se ha movido,
todo permanece.
Pero no llegas.
Yo te espero.
Aquí hay algo que está mal.
Quizá confundí todo.
Y por eso, tú y yo no nos entendemos.
Mal interpreté. Quizá.
Los gatos son de la noche y de la luna.
Los gatos no se entienden con el sol.
El sol mira a los gatos, igual que a otro animal.
Y por eso, tú y yo no nos entendemos.
Porque no soy luna, ni noche.
Porque yo no soy un gato.
Desde la sábana
hasta mi mejilla.
Me remito a ti.

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